123 Cajas

Hoy es Martes 26 de Octubre, estoy en Buenos Aires, y anoche dormí excelente. Desayuno con mis peques, llevo a uno a la escuela y al volver se dibuja una sonrisa en mi cara. Apuro el paso. En un par de horas llegará mi mudanza .
Al llegar bebo mi smoothie, hoy necesito energía !
Dos horas mas tarde ya veo el camión llegando, me siento movilizada.
Bajo. Veo a Luis, es el portero de turno y me saluda.
Rompen el precinto, ahí se ven mis cajas, mis cosas.
Cuando subo, prendo mi mac y pongo música.
Voy indicando a dos hombres uniformados, de aspecto prolijo, bien peinados y amables dónde poner cada una de las 123 cajas.
Esas cajas que arme hace 3 meses y 26 días atrás en Baku, Azerbaijan.
Me siento movilizada porque después de algunas y tantas veces que he armado y desarmado casas hoy me sale ponerme a escribir eso que se siente al poner una casa dentro de varias cajas y eso que uno siente al recibirlas en otro nuevo lugar.
Bueno …es que mudanza y movilizada combinan no?
En este experiencia que elegí vivir por algunos años e escuchado a muchas amigas con más o menos experiencia en esto del trajín de ir y venir por este pequeño mundo que las mudanzas son estresantes, para algunas es como poner la vida de uno en varias cajas y partir hacia un nuevo destino, hacia nuevas experiencias, para otros es otro trámite más.
Una mudanza de casa implica también seleccionar, guardar, regalar, vender, donar, empacar, es un proceso, un proceso de cierre, de finalizar una etapa, etapa de duelo, también de esperanza, de incertidumbre,de anhelos y cosas nuevas por vivir.
Hoy, mientras veo pasar a estos hombres ya un poco menos peinados y con leve sudor en sus rostros me pregunto qué de todo lo que recibo en estas cajas es lo que preciso.
Cómo es que ese juego de ollas tan bonito comprado en China al momento de empacarlo pedi que lo embalen con cuidado porque era muy importante para mi y en estos tres meses que no lo tuve ni siquiera me acordé que lo tenía.
Cuántas de estas cosas materiales que recibo hoy en mi nuevo hogar son realmente cosas que tienen un valor para mí.
El ser humano se adapta, eso es claro. Se recicla, renace.
Veo a mi hijo abrir la caja de juguetes con mucha alegría, y acaba de encontrar su bicicleta.
Yo tambien me emociono al ver llegar la caja de mis libros, mi máquina de fotos, y claro mis cajas de zapatos.
Cada caja contiene cosas que me hacen recordar a un amigo, a un lugar, un olor, una experiencia, a aquellas vivencias , a muchos de mis viajes, a mi compra favorita, a ese regalo que no me gustó pero que lo sigo guardando, todo eso es parte de mi, de mi identidad.
La música suena , se escucha Hips Don’t Lie de Shakira.
Estoy de pie en el medio de la sala, rodeada de cajas numeradas, los dos hombres me miran y me dicen: Señora Marina ¿está bien? Creo que ya terminamos.
Levanto la vista…les sonrío.
Tiene trabajo , me dice uno de ellos. Sí, le replico, este proceso de abrir, desempacar, reubicar y asombrarse al ver algo como si fuera por primera vez, trae trabajo, trae alegría , es un recomenzar. Entonces buen recomenzar señora Marina.
Hay que reubicar, resituar. Lleva tiempo .
Mi casa, mis recuerdos, hoy vuelven a mí.
Una mudanza es un proceso de inicio de etapa también .
Comienzo a abrir la caja número 29, era el número de mi vela de windsurf recuerdo, así como también aquella caja especial,que en otro tiempo y lugar, nunca pude  llegar  a abrir.
Nuevos rumbos, nuevos aires. Bienvenida a Buenos Aires.

3 comments