Aurora

Noviembre 2015

La brisa del mar llegaba a la terraza haciéndome mover algunos pelos dorados. El verano en Pinamar estaba llegando .Mientras desayunaba mi avena con frutos rojos alcancé a escuchar a Rita que traía al perro de Juana para que yo lo cuidara por una semana, Yoko era un beagle hermoso, cachorro y juguetón de ojos color canela.

-Hola Rita! . Grité

-Hola Aurora! Buenos días, te dejo a Yoko querida, todas sus cosas están en una bolsa verde ,las dejo en el mueble del garage.

-Perfecto, beso grande…. nos vemos a la noche grité.

-Es tu noche Aurora , allí estaré.

Rita era mi vecina desde hace quince años, me vio llegar sola con una valija, sin rumbo fijo, sin proyectos. Me cocinó cuando estaba enferma, me escuchaba con atención en cada charla que teníamos, nos cuidábamos la una de la otra, era una mujer fuerte, perdió a su marido en un accidente de tren  y no tenía hijos. Era como una abuela .

Me mudé a Pina como le decía yo, sin nada y allí estaba hoy sentada en mi sitio preferido de la casa. Me volví para ver el mar, hoy caminé bastante y me sentía endorfinada, el sol ya se hacía notar.Sonreí.

Dale Aurora activá, me dije. Es hora de ir a trabajar. Entré al cuarto a vestirme, pensaba ponerme un vestido fresco, el día iba a ser agitado. Mientras tanto me vino ese recuerdo de Noviembre del año 2000 en Buenos Aires.
Vivía en plena calle Callao y Arenales , linda zona del barrio Recoleta, cerca de allí tenía muchos cafecitos para sentarme en los tiempos de descanso del trabajo, museos, la soberbia librería El Ateneo Splendid, y galerías de arte que frecuentaba a menudo.

Mis padres vivían cerca así que me visitaban de vez en cuando , ellos tenían muchas actividades sociales o se iban a navegar al Tigre todos los fines de semana. Yo en ese tiempo estaba separada de Juan Pedro que fue mi pareja por 8 años, pero hacía tres meses que conocí a Pedro, esta vez sin el Juan pero una versión mejorada de aquel Pedro.

Pedro, ese nombre me traía miles de emociones y angustias también, él,muy apuesto artista plástico y deportista tenía dos hijos, me dijo que era separado, era un padre amoroso por lo que el me contaba. Nos conocimos en el Malba mirando la obra de Lasar Segall, un expresionista brasileño. Me invitó a tomar una copa y terminamos en un cuarto de hotel que ya ni recuerdo el nombre. A partir de allí todos los martes nos juntábamos en un bar muy pintoresco y donde iba gente pituca como diría Rita, gente elegante. Me gustaba pero aún pensaba en JP, como le llamaba yo a Juan Pedro. Esos martes eran intensos, el corazón me latía a mil por horas cada vez que iba camino a verlo. Me besaba lento, profundo , por horas, tomábamos algún trago espirituoso y corríamos hasta mi casa como locos para poder mimarnos, contemplarnos y hacer el amor. Siempre me desvestía mientras besaba por todos lados, y yo entraba en una especie de nube platónica, me elevaba, había mucha piel me hacía explotar el cuerpo de placer.

Era el último martes de Noviembre y yo iba distraída caminando hacia el bar a encontrarme con Pedro cuando al cruzar en una esquina a unas pocas cuadras de llegar , ya loca pensando en mi trabajo que me llevaba mucho tiempo, ya pronto llegaban las fiestas, y un sin fin de cosas más, solo alcancé a ver una camioneta gris que se me venía encima y sentí un ruido muy fuerte y luego silencio.

Tres días después despertaba del coma en el Otamendi, con el diagnóstico de tres fracturas en las piernas y en los pies, cortes en los brazos y traumatismo cerebral.

Unos ladridos me sacaron de ese recuerdo, Yoko ven aquí , le grité. Ahí estaba yo frente al espejo, seguía manteniendo una buena figura, mis pelos ondulados dorados me quedaban bien con el bronceado que me daban las caminatas matinales,y mi rostro estaba radiante ,mis grandes ojos color avellanas me miraban fijamente. Ese accidente me marcó para siempre me dije. Finalmente decidí ponerme unos jeans gastados y una camiseta blanca, me até el cabello con una cola de caballo, bajé las escaleras junto  a Yoko, que ladraba e iba  moviendo la cola, le dejé agua y comida, le dije que pronto volvería, agarré mi cartera, las llaves y salí. Tenía un jeep playero que amaba así que me monté y fui rumbo a la galería. Estaba nerviosa y excitada al mismo tiempo iba a ser un gran día, Aurora hoy será tu día.

Otra vez me encuentro aquí  frente a mi arte, mis pinturas, mis esculturas, mi trabajo de hace 15 años.

Hoy es mi  gran exposición  , la de Aurora Felicitas Alarcón, allí de pie observándolo todo pienso en ese camino, en mi recuperación, en Pedro, en mi mudanza , cada uno de los 20 trabajos cuentan mi historia. Esculturas, y pinturas, colores y arcillas, texturas diferentes y tonalidades excéntricas muestran en conjunto una gran parte de mí.

Absorta en todo eso no me di cuenta que Tomás , el curador, me llamaba. -Auro, hola estás bien ?- Tomy hola!, perdón estaba en mi mundo .El sonrió mostrando esos dientes blancos que hacían relucir su rostro bronceado. Rita siempre me decía que porqué no salía con él.

Trabajamos por ocho horas sin parar. En la sala ya había gente del catering que entraba y salía, mi arte en su lugar. Me la pasé dando órdenes, era obsesa del orden. Rita apareció con café y una ensalada de fruta , estaba en todos los detalles. La exposición comenzaba a las 7:30 pm , faltaba una hora. Con la ensalada a medio comer  Rita me agarró del brazo para llevarme a casa y arreglarme.
– Niña no has parado en todo el día, vamos a casa.

Elegí un traje sastre color blanco con sandalias color peltre, unos aretes de oro blanco que eran de mi madre, me maquillé muy poco los ojos y allí estaban de nuevo esos ojos observándome desde el espejo.

Aquí estás Aurora , entera, con algunos clavos en los huesos que te sostienen la columna, con los pies sanos pudiendo caminar, con más de una cicatriz que tienen historias por contar, llena de vida. En veinte minutos entrarás a la fama. Artistas de todo el país estarán allí.

Rita me sacó de mis pensamientos.
-Aurora mírame! Me di vuelta y ella muy tierna se acercó, me abrazó y me dijo: De un paso a la vez preciosa, disfruta y por favor ponte un poco de color en esa boca!

Llegamos unos minutos antes de que abriera la muestra. Todo estaba en su lugar, tal como lo había soñado, a lo lejos vi a Tomás muy elegante con un traje negro , me hizo una aprobación con la cara de que todo estaba ok. Caminé pasando por cada una de las 20  piezas dando una última mirada, me emocioné especialmente al llegar a la escultura que llevaba mi nombre, era yo misma, con alas gigantes , sin pies, con la mirada hacia arriba , toda blanca , imponente .Cinco minutos dijo Tomás y abrimos.

La galería La Alondra estaba sobre una ensenada con vista al mar, un poco alejada del centro de la ciudad, era nueva y muy sencilla, cálida y con grandes ventanales.Tenía una galería donde algunos invitados, gente de prensa, otros curiosos se iban sirviendo tragos y delicatessen.

Saludé a autoridades de la ciudad, amigos escultores, pintores de renombre, vi a Rita a lo lejos conversando animadamente con un grupo de amigas del grupo de canasta. Me dio una inmensa alegría ver llegar a mi hermana Anabel con su marido, ellos vivían en Bolivia y nos veíamos dos veces al año. No éramos muy compinches pero estábamos presente en momentos importantes y no tanto .

Tomás se me acercaba a cada rato para comentarme los cotilleos de los invitados, aparentemente al alcalde le encantó la obra Pinamar, era un cuadro que pinté cuando comencé con este proyecto, quería comprarla y exhibirla en la municipalidad de la ciudad, me decía lo que hablaba la prensa, y los invitados en genera. Yo necesitaba ir al toilette , al salir , me dirigí hacia el salón cuando lo vi de espaldas a mi,alto, delgado y con ropa elegante. Mi corazón iba a mil por hora, me acerqué, le toqué su hombro derecho y sin darse vuelta me dijo: Aurora, este es tu mejor trabajo, esta escultura es profunda, es tu esencia, grande por dentro, menuda por fuera, soñadora y libre, dulce a la vez. Giró hacia mí, me miró fijamente a los ojos, ahora usaba anteojos que estaban empañados por sus lagrimas. Tenía el pelo revuelto y la barba de dos o tres días, seguía guapo. Yo temblaba.Pedro de la Vega estaba en mi muestra, mi Pedro.

– Por cierto Aurora , sigues usando ese perfume tan tuyo , te sentí llegar.

Sentía felicidad de verlo y a la vez tantos recuerdos….

-Perdóname por no estar cuando más me necesitabas.
– Yo me acerqué y lo abracé fuerte fuerte, aquí estoy ,le susurré al oído, gracias por venir. Te perdoné hace mucho tiempo, vos habrás tenido tus motivos.

-Aurora, hay algo que no te conté.

-Auro Auro , Tomás me llamaba!!!

Me alejé de Pedro , era el momento de hablar a los invitados y la devolución de la gente me sorprendió, la crítica y la prensa hablaban maravillas de mi trabajo. Y hasta Pedro, reconocido pintor ya internacionalmente dijo unas palabras.

No lo podía creer , me sentía muy emocionada. Años de trabajo diario, de constancia  hacían que pudiera hacer mi sueño realidad.

Pedro me preguntó si podía pasar por mi casa a la mañana siguiente ya que a la noche  volaba a Barcelona. La velada siguió y yo pude agarrar una copa de vino espumante y brindé por mí, por el trabajo, por esta mujer que se animó a seguir adelante aún cuando estaba sin pies. Rita y Tomás se unieron al brindis y reímos los tres un buen rato hablando de los traspiés que tuvimos y de lo bien que la pasábamos trabajando .

A la mañana siguiente me desperté muy feliz, me di un baño y al salir escuché el timbre. Aún media dormida y con el pelo húmedo me puse un vestido y ojotas ,bajé junto a Yoko que estaba muy animado y lo levanté para darle unos besos. Era Pedro, resoplé antes de abrir la puerta.

No tenía idea qué quería decirme.  Yoko ladraba y vi un ramo gigante de flores coloridas por la mirilla de la puerta, sonreí.

-Hola bella durmiente buenos días!

-Buenos días Pedro.

-Te traje café y dos medialunas como te gusta a tí.

Me guardé el comentario que no comía harinas desde hace dos años , le agradecí y lo hice pasar a la terraza para desayunar, era mi lugar preferido de la casa.

Me enamoré de la casa aquel día que llegué a Pina con un par de valijas y la agente de inmobiliaria me llevó a conocerla. Toda blanca, bien iluminada, el cuarto principal en suite daba hacia el mar y estaba conectado a la terraza. La cocina tenía una especie de salida hacia el costado de la casa donde también se podía disfrutar de estar sentada allí mirando hacia la playa. Dos o tres casas cerca y nada más. Era justo para mí.

Subimos ambos en silencio, nos sentamos. Sentí mis pelos moverse por aquella brisa, esa que me acariciaba cada mañana. El clima estaba estupendo. Pedro se comió las cuatro medialunas, se le veía ansioso, comenzó a hablarme de lo bien que lo pasó la noche pasada, de mis pinturas , de mi arte. Y luego ya mas serio, y un poco nervioso me empezó a decir que aquel día del accidente fue el peor de su vida, que yo estaba en coma y pensó que no saldría adelante, los pronósticos eran muy malos.

-Por qué me abandonaste, como me encontraste ,le pregunté.

-Vos estabas haciendo el duelo de JP, salíamos hace unos meses  y yo… y yo -comenzó a titubear… yo estaba casado Aurora.

Me enamoraste desde el primer día que te vi en el Malba. Todo se dio tan natural que seguimos hablando y viéndonos cada vez más, los Martes después del trabajo, recuerdas?. Bajó su cabeza, yo estaba como estatua ,boquiabierta.

-No entendía nada yo, Pedro casi no podía articular palabra.Le dije que ese día que nos juntábamos le iba a contar que estaba embarazada, el lloraba y yo también al recordar eso. El médico me dijo que no podía tener más hijos.

Pedro se quedó en silencio, luego de dar un sorbo al café miró hacia el mar y sentí eso que vi cuando lo observé por primera vez. Mi corazón iba a todo galope, seguía muy guapo, más atlético pero con una mirada muy triste. Esa mentira que me hizo creer que estaba solo me dolió, era casado!!

-Aurora, ese día de tu accidente mi mujer y mis dos hijos iban en esa camioneta gris que te chocó y fallecieron instantáneamente.

-Me llevé las manos a la boca, estaba atónita. No quería creer lo que estaba escuchando .

-Nadie relacionó lo tuyo con los mío porque nadie sabía de nuestra relación. Estuve esperándote en el café cuando me llama la policía y me avisa lo de mi familia.

Al llegar allí, que era a pocas cuadras del bar , vi el auto de Jina, mis hijos adentro y ella con medio cuerpo afuera de la camioneta. No podía reaccionar, gritaba y lloraba a la vez cuando a unos metros de la ambulancia te vi a vos tirada en el piso, con tus piernas quebradas y toda llena de sangre, solo escuchaba ruidos, gritos, la sirena, yo me desmayé y desperté en el hospital. Era un día precioso, pero el sol se fue tiñiendo de rojo.  Todos mis afectos estaban allí dijo, y comenzó a llorar y a agarrarse la cabeza.
Entré en una depresión muy grande, dejé de pintar y de trabajar. Antes de salir del Otamendi me enteré que vos estabas allí internada, y te vi cuando te llevaban en la camilla a la sala de cirugía hasta que las puertas se cerraron.

– Mucho tiempo pasó y enterarme así que su mujer fue la que me chocó, que el perdió a todos, me sentía descompuesta, no sentía mis piernas, estaba confusa. Entre llantos comencé a decirle que tardé tres años en recuperarme y empezar a caminar y fue cuando decidí venirme a Pinamar, volver a trabajar de lo mío, cerca del mar, mis padres fallecieron un año después y con mi hermana lejos me sentía muy sola, necesitaba reconectarme conmigo.

-En esos tres años de recuperación, Pedro ,te busqué pero estabas desaparecido.

-Me fui a vivir a Barcelona , hace un tiempo que volví también a mi arte, me conecté con viejos amigos artistas y comencé a pintar, suelo viajar a Buenos Aires por trabajo y allí fue que vi un folleto con tu cara, tu nombre y la fecha de la exposición en la galería de Margarita de la Fuente.

-Allí sentada lo escuchaba pasmada, quería estar sola. Le pedí que se vaya. Pedro se acercó a abrazarme pero no pude , me di vuelta mirando el horizonte con los ojos llenos de lágrimas. Escuché el portazo y estuve así llorando sin parar por bastante tiempo, la brisa me secaba las lágrimas una y otra vez. Al rato me dio frío , entré a mi cuarto y me dormí.

-Aurora , Aurora!!!!

Abrí un ojo, luego el otro, miré la hora en mi celular, eran las seis de la tarde. Era Rita la que me gritaba desde abajo, Yoko ladraba sin parar .

-Sube Rita estoy en la cama, le grité.

Me sentía agotada, aún tenía en la cabeza imágenes de la noche anterior y a Pedro con su historia.

Rita apareció con un tazón gigante con sopa de zapallo y una agua con limón.

-Como está mi niña?, me miró con expresión preocupada. Que ha sucedido?

Le conté todo, ella quedo shockeada también. Nos interrumpió Tomás con su llamado, se lo oía feliz. Hablaba de diarios, notas, revistas, yo no lo escuchaba – Auro estás allí?, perdona querido estoy con dolor de cabeza y no me siento bien, el lunes por la mañana nos juntamos a las diez en la oficina te parece?, y nos ponemos al día. Vale  mujer un beso y que te mejores pronto.


-Tomé mi sopa despacio, Rita me saludó , iba a encontrarse con Gloria su amiga que juega canasta con ella , me recordó que Yoko estaría un día más en mi casa .

Ya era de noche , abrí el ventanal de mi cuarto , hacía mucho calor , necesitaba oír el ruido del mar , estaba húmedo y eso hacía que me doliera los huesos . Hice nota mental de llamar a Sofía , la Kinesiologa para darme un masaje .

Ver a Pedro ayer en la muestra me hizo sentir plena , contenta como en los viejos tiempos . Tenía  cuarenta y cinco años , llevaba una vida tranquila , con  trabajo y haciendo lo que me gusta , lo que siento , tengo buenos amigos , la tengo a Rita. Pero enterarme de su pérdida , de que era casado , sus hijos , que fatalidad !, pensé.

Pedro se fue de la casa de Aurora muy mal , pero a la vez necesitaba contarle toda la verdad . Estaba desolado .Se dirigió al bar más cercano que encontró y pidió un gin tonic, a las nueve de la noche  debía partir hacia el aeropuerto o perdería su vuelo .

Pensaba en Aurora , estaba impresionado por su técnica de trabajo , era fascinante como manejaba esos colores vibrantes , sus esculturas eran simples pero interesantes a la vez . Seguía siendo una mujer guapa pero ya con una mirada diferente , más serena , más segura de sí misma . A Jina la quise mucho pensó Pedro,pero Aurora siempre fue la mujer que me movió el esqueleto y mi corazón . Ya iba por el quinto gin tonic, más algunas cervezas de más . Quería verla , en una hora tenía que estar en el hotel y preparar la valija para partir .Tic Tac. Pagó la cuenta y medio mareado se subió al auto .

Aurora estaba dándose un baño de sales, escuchando música de relajación pero a todo volúmen . Yoko la miraba acostado en el piso del baño . Al rato sintió ruidos y apagó el iPod .

Yoko se puso de pie como ella y empezó a ladrar .

-Tranquilo Yoko vamos a asomarnos  por la ventana del cuarto ven . Escuchó su nombre y ya intuia quíen era . Se puso una bata  por encima de su cuerpo desnudo y unas pantuflas , abrió la puerta y un Pedro medio borracho tarareando a viva voz una canción de los Stones, venía caminando por la calle de tierra hacia su casa

Pedro !, le grité ven acá. Uf , resoplé .

Tardé un rato en hacerlo entrar a casa , lo senté en el sofá , olía fatal y por lo que me había dicho ya perdería su vuelo . Le di una pastilla para  la resaca y  un poco de agua, trataba de hilar conversación y en cinco minutos se durmió. Roncaba como un rinoceronte , igual que antes pero peor aún por su estado .Allí me quedé sentada en la poltrona mirándole.

Aurora , Aurora , despierta . Abrí los ojos y me di cuenta que me había quedado dormida allí sentada . Pedro estaba al frente mío sentado .

Nos miramos un rato . Mi corazón iba a mil por hora . Me levanté y camine hacia el , me senté encima de sus piernas con los pies apoyados en el sofá y comencé a besarlo .

Aurora , hermosa ,me dijo Pedro , se puso de pie alzándome y poniendo sus manos en mi trasero y me llevó hasta mi cuarto , me miraba , nos mirábamos . Me acostó en la cama y fué automático , mi piel junto a la suya , comenzamos a besarnos , a tocarnos , Pedro me sacó la bata y me besaba por todo el cuerpo .Comencé a entrar en ese estado de extasis , sentía correr por todo mi cuerpo una corriente  de deseo ,de ganas de Pedro , de tenerlo dentro de mí , nuestros cuerpos ya húmedos iban moviéndose a la par , sin prisa . Así estuvimos una y otra vez toda la noche dando placer a nuestros cuerpos , riendo y gozando .

Nos despertamos al mismo tiempo , sentía que más allá de todo Pedro estuvo y seguía estando en mi .

Después de un largo baño con mimos y antojos nos encontramos haciendo  el desayuno juntos en el comedor.

Aurora , nunca dejé de pensar en vos como mujer , me dijo Pedro. Te amo .

Ambos estuvimos lastimados , pensé . A veces hay que soltar un poco , seguir adelante y tener paciencia, los porqué a veces no tienen respuesta .

– Yo también te amo .

Agarre mi taza de café salí al espacio que comunicaba la cocina con el patio desde donde se puede ver el mar. Había brisa. Me quedé allí de pie un rato mirando el mar , brillaban las olas por el reflejo del sol . La brisa comenzó a mover mis pelos  dorados .

Sentí que ese momento allí con Pedro representaba el resplandor que da inicio a la aurora misma. La vida va y viene , nos cruza con personas de las cuales a veces salimos heridos , con otras aprendemos , nos reímos, lloramos .Hay que perdonar y seguir adelante , he recorrido mucho con aciertos y dificultades .

Apareció Pedro con una bandeja , se habia dado un baño y ya tenía ese aspecto de chico guapo . Subimos a la terraza a desayunar . Era muy temprano . Nacía una nueva Aurora .

Fin