Mentiras

“Nadie tiene la memoria suficiente para mentir siempre con éxito”-

-Abraham Lincoln-

Hoy me pregunto cómo influye en nosotros el haber crecido alrededor de personas mentirosas.

Cuando se es niño atravesamos la vida de la mano de nuestros padres, de nuestros guías, de la persona referente. La observamos, la adoramos, copiamos sus modos e inconscientemente absorbemos mucho más de lo que a esa edad podemos darnos cuenta.

La mentira es algo muy arraigado en todos nosotros, quién no ha echo alguna “mentira piadosa”. Es una mentira al fin, tratando de encubrir algo que para nosotros no sería de gravedad. Pero siempre hay y habrá un motivo, ya sea no querer hacer daño al otro, querer obtener un placer a cambio, mentir para simular, mentir por mentir.

Mentir no le hace bien a nadie, creo que a veces  tiene que ver mucho la falta de comunicación , de no poder decirle al otro lo verdadero, lo real , el echo de no poder poner en palabras nuestros sentimientos.

En otros casos y peores, personas manipuladoras mienten con el objetivo de que los otros hagan lo que ellos quieren. De echo disfrutan de hacerlo y es así donde encuentran el placer.

Opino que otras veces se miente para mantener una imagen de alguien que queremos ser pero no somos o no tenemos .

La mentira tarde o temprano sale a la luz.

Ya, cuando vamos creciendo y nos vamos haciendo mas independientes vamos mirando a esos referentes que tuvimos de niños con otros ojos, más críticos o menos, pero ese “darse cuenta” que nos mienten genera un entorno negativo y tóxico.

El que miente no se conforma con ser una persona cualquiera si no que desea ser una personalidad de primera magnitud, de esas que los demás admiramos embelesados.

La realidad, pienso ,es que esa persona mentirosa logra solo recibir migajas y no puede llegar a sentir ni recibir sentimientos reales, las fantasías de ser y mostrar alguien que no es, repetidamente hacen que termine creyéndose ser ese “otro”.

El personaje suplanta al “yo”.

Esa compulsión a imaginar una vida, unos acontecimientos y una historia en base a causar una impresión de admiración hacia sus “espectadores” supongo que ya es un tema de trastorno de la personalidad.

El afán de caer bien produce el efecto contrario de que los demás se decepcionen, se sientan despreciados, hasta abandonados , y se disgusten generando una profunda desconfianza muy difícil de superar.

Esto genera un corte en la relación , depende de cada uno y el tamaño de dicha mentira .

Sostener LA mentira por tanto tiempo tiene un alto precio . Envolver a los  hijos en ese tipo de acción lleva a destrozar hasta la propia identidad.

El mentiroso se queda solo.

El mentiroso ….

Ay pobre de ti!.

Como dice Paulo Coelho…

“Nadie logra mentir. Nadie logra ocultar nada cuando mira directo a los ojos.”