Expat life – Tema: El idioma.

Era invierno en esa ciudad rusa. Arabelle llegó de Frankfurt tres días atrás. Había sido una semana con muchos compromisos de trabajo y sociales, despedidas, sentimientos encontrados, incertidumbre y expectativas.

-Otra, se dijo Arabelle. Voy por la cuarta mudanza y en esta  tengo que aprender un idioma nuevo. Espero que haya algunos alemanes en la empresa para que me ayuden hasta que aprenda algo de ruso.

Allí estaba esa mañana de pie esperando que la Aduana abriera, necesitaba sus cajas; eran pocas, pero como siempre, eran cajas que llevaban sus más íntimos recuerdos. Cuando uno se muda de lugar por primera vez ,deja ” toda su vida” guardada en cajas dentro de algún depósito. Después de unos años de idas y venidas la mayoría ya no vuelve por “toda su vida”.

Oyó una conversación lejana y se acercó lentamente a la zona de depósitos .Todo parecía muy desordenado, sucio, y el frío de ese galpón se colaba por debajo de su falda.

-Menos mal que me puse doble can can y las botas que me recomendó Regina con piel adentro.

Arabelle comenzó su trámite  con mucha dificultad a causa del idioma , solo sabía decir hola, ‘priviet”, chau “pacá” y porqué que significa “pochemú.”

Finalmente logró que le firmaran un papel y en un rato le traerían sus cajas.

La compañía de Seguros Extrel había dispuesto ya un camión mediano con un chofer que la llevaría a su departamento.

Mientras esperaba pensaba en sus fotos, esta vez había seleccionado las mejores. Y en esta nueva casa tenía una pequeña habitación que la transformaría en su laboratorio para revelar las fotos que sacaría en este nuevo país.

Pasó media hora y vio venir un carro con sus cosas, por suerte al estar cerca de Alemania no tardó mucho en llegar todo. Se le acercó un empleado y trató de explicarle algo que ella no entendía. – Shahim! Shahim! , le gritó Arabelle. – I need your help please.

-Ok Miss Arabelle, le dijo Shahim.

-Arabelle escuchaba la conversación, veía nervioso a Shahim, estaba preocupada, -que desesperación no entender nada !, que puta mierda, dijo en voz alta.

Finalmente Shahim le dijo que se perdió una caja. Con mucha angustia y al borde del llanto preguntó cuál era el número de la caja perdida. -Que no sea la de mis fotos por favor, pensó.

Comenzó a hablarles en alemán, en inglés, haciendo señas, Arabelle ya estaba gritando porque eran sus cosas, era “parte de su vida”, su hobby, su cable a tierra.

La caja perdida era la caja de sus fotos, nadie entendía porqué lloraba tanto, gritaba, se agarraba la cabeza.

Subió al camión , se sentó al lado de Shahim. Este ya había guardado el resto de las cajas.

El la miro con expresión de angustia. No entendía una sola palabra de lo que le decía Arabelle. No sabía como ayudarla. Solo la miraba .Comenzó a nevar, ya anochecía.

Ella lo miró con los ojos llenos de lágrimas y ese sentimiento de desazón y le dijo почему?

Pochemú . Pochemú.