LAS MUJERES ADULTAS COJEMOS

En el marco de una sesión de constelaciones familiares* , una mujer le habla a su madre.

Ella tiene problemas con su pareja actual. Se siente asfixiada por la presencia de su madre. Su madre la sigue viendo como su niña, ella sabe que es una mujer ya y no puede crecer sin dejar claro cuáles son los roles de cada una.

¨Querida mamá, te quiero mucho pero ya no soy una niña, soy una mujer.

Déjame crecer, tengo cuarenta y dos años ya, te repito soy una MUJER!

Quiero poder tener relaciones de pareja sanas, como una persona adulta.

Ya crecí y soy autónoma.

Las mujeres adultas cojemos, las niñas no.

Las mujeres adultas comenzamos a crear relaciones de pareja.

Ahora me toca a mí.

Gracias por darme la vida, gracias mamá. Te quiero.¨

Generar internamente un vínculo sano con nuestra madre es vital para sintonizarnos en los niveles más profundos de nuestra feminidad.

Aceptar su destino no es estar de acuerdo. Aceptar nuestra historia, hace resonar nuestro árbol genealógico.

*Constelaciones Familiares .Es una técnica creada por Bert Hellinger, que en una traducción literal debiera llamarse Configuraciones Familiares, porque en la técnica se utilizan representantes (actores) que configuran la escena en la que se va a proyectar esa dinámica familiar que hoy, desde tu inconsciente, te está impactando en el motivo por el que consultás; de esta manera podes ver con claridad cuáles son las dinámicas y/o mandatos familiares en cuestión que hay que revisar y sanar para resolver la situación que estás atravesando. También, a través de una constelación podemos revisar otras relaciones: con el trabajo, con nuestro cuerpo; en suma, con todos aquellos aspectos o dimensiones que son importantes en nuestra vida.