Cuando se patea el tablero

Cuando se patea el tablero al menos desde mi experiencia, se siente un Pucha! ¿ Y ahora qué? Torbellino de emociones. Aparecen miedos e incertidumbre, ansiedad por lo devenir y vértigo. Siento que puse la mesa patas arriba cuando decidí cruzar el charco y hoy mismo cuando decidí dar un final a mi realidad laboral, al lugar donde vivo y modificar mi estado civil.  Si bien cada cosa tiene o tuvo su proceso, hoy, ÉS ESE EXTRAÑO DÍA  que digo – Chan! Borrón y cuenta nueva. Comenzamos de cero.

Día a día leo frases motivacionales sobre la importancia de creer en uno, el tema de dejar lo que no nos hace bien, etc. A veces la idea de equivocarse hace que  no mueva ninguna pieza del tablero pero HOY lo hice. Lo que menos aguanto en estos casos es que las personas que te rodean solicitan explicaciones de los ¿por qué? Qué agotador. Por esto, otra de las cosas que trato de aprender es, como dice mi madre, a contar menos, incluso a ella misma.

Creo que el envión me fortalece, me ayuda a pensar en  ese YO PUEDO y transformarlo en acción. Con altibajos por supuesto, porque el momento de transición es muy incómodo. Intentaremos una y otra vez más. Lo que me deja este ocho de Mayo, es lo positivo de poner frenos donde ya sentimos que en el lugar que estamos ya no va más. STOP. No sé qué es lo que vendrá, sin embargo ante el síntoma del ya no más, hoy puedo decir PUNTOS FINALES  a esto y a aquello. Se siente por dentro y eso basta. Hay trabajo. 

A VISUALIZAR LO NUEVO!