Beijing

2014

Pienso en Beijing y viene a mi cabeza las palabras: grande, enorme, mucha gente y contaminada. Después pienso un poco más y voy recordando poco a poco. Viajé para la época de mi cumpleaños, verano en aquella parte del planeta tierra. El vuelo relativamente corto ya que iba desde la misma Asia.

Después de chequearme en el hotel, salí a caminar por los alrededores, estaba en la zona de Wangfujing donde se encuentra el mercado callejero de comida exótica le llamaría yo, ese lugar donde comí un escorpión crocante con los ojos cerrados. Si bien la variedad de comida en China es bien amplia, considero que este mercado es bien turístico solo para mostrar lo raro, porque los locales compraban las cosas ¨normales¨. Allí se ven caballitos de mar, orugas, arañas, grillos y así una variedad de insectos  puestos al aire libre en los chiringuitos de las calles. Es pintoresco y vale el tiempo para visitarlo.

Otro día fuí a la segunda plaza más grande del mundo ( la primera creo que es la de Yakarta en Indonesia), para acceder a ella, hay varios controles policiales y fue lugar de varias protestas a lo largo de los años. En el medio se encuentra el mausoleo del primer líder de la República Popular de china Mao Zedong. Es la plaza Tiananmen que fue diseñada por la dinastía Ming. Al frente se encuentra el Palacio Imperial o más conocida  como Ciudad Prohibida. Recuerdan la película? Bueno al entrar fue como estar en la misma, igualita. El objetivo era disponer una amplio espacio donde las multitudes pudieran asistir a las ceremonias de consagración de los emperadores. Es impresionante, pensar que allí vivieron emperadores de las dos dinastías chinas!.

Otro lugar MUST GO es la Muralla China. Tomamos un tour que nos llevó hasta allí, son como 70 a 90 km desde Pekín. Son miles de kilómetros de montañas, desierto y llanura. La muralla tiene varias secciones, yo fui a la de Mutianyu que es montañosa, la de Badaling también es popular. Subí una parte por escaleras y otra por teleférico. Es imponente, y caminar por ese camino sinuoso, de subidas y bajadas, por zonas en ruinas vale el tiempo. Y uno piensa en los mongoles que pasaron por allí hace sentir que estás en un lugar con tanta historia!. Por algo es una de las siete maravillas del mundo. Desde arriba hay un tobogán que vas hasta abajo de la muralla.

Otro lugar interesante son los Hutongs. Además de las grandes avenidas y rascacielos que vemos en Pekín, los antiguos barrios tradicionales son otro paseo interesante. Caminar por los hutongs o barrios de casas bajas es andar por calles estrechas, callejones laberínticos que llegas a perderte. Se ven muros sin ventana o puertas sumamente decoradas , esto refleja el status social de la familia,  donde por dentro están lo que llaman ¨los patios¨ donde desembocan, las casas. Es normal que vivan dos o tres familias en una misma casa.

El distrito de Arte de china es descomunal, inmenso, hermoso. Está alejado de la ciudad y se encuentra ubicado como en una zona de fábrica abandonada. Es como un barrio donde hay negocios a la calle con tiendas de pinturas ,esculturas, arte en general por donde mires. Mezcla de edificios históricos con arte contemporáneo, callecitas donde ves puertas con pasillos largos y al final gente pintando o haciendo esculturas gigantes. Bares temáticos y restaurantes. Allí me compré un plato redondo de cerámica que amo y que recorrí todo China y Japón con eso en la mano en cada vuelo para que no se me rompa. A Buenos Aires llegó intacto. Se llama 798 el Distrito de ARTE.

Sigo recordando y hay tanto para contar. Estuve 7 días porque realmente hay muchos lugares súper interesantes para recorrer. De allí seguí para Xi’An, Shangai, y Suzhou que es como la Venecia China que ya les contaré en otros relatos.

Sigo por el Palacio de Verano. Era el jardín imperial de varias dinastías, allí iban a pasar el tiempo los emperadores  para escapar de la Ciudad Prohibida en los calurosos veranos.  Elegí llegar el palacio en una barcaza atravesando el lago Kunming  que domina gran parte de las hectáreas de todo el palacio. Como fui un día sábado vi muchas familias que llegan de los alrededores y hacen sus prácticas matinales de deporte como el Tai Chi, juego de cartas, yoga. Mucha gente de la tercera edad se ve en casi todas las plazas , parques, espacios verdes haciendo actividad física. Valoran mucho el tema de salud ya que es muy costosa. El Palacio lleva tiempo, pero hay jardines, espacios que recrean calles comerciales de la época, la torre del Buda donde se suben varias escaleras empinadas y tiene una vista exquisita.

Recuerdo que después de toda esa caminata nos metimos en un lugar a comer, bien típico, no sabíamos qué pedir. Me paré y me acerqué a otras mesas y a la mesera le iba señalando lo que quería, lo único familiar fue ver los dumplings. No existían los cubiertos, piensen que ya de bebés les enseñan a comer con palitos.

A nivel comercial el mercado de la Seda es interesante también. Allí en ese predio de 5 pisos se encuentran las imitaciones de marcas de ropa, calzados, carteras y negocios de souvenirs entre tantas cosas. Te agarra como una locura, me río yo misma mientras escribo, porque daba la sensación de querer estar en todos los pisos a la vez. Lo que sí es un infierno es a la hora de regatear. Pasa en todos los mercados del mundo, y en este tipo de sitios comerciales. Paciencia !.

Otro lugar hermoso fue el Templo del Cielo o Tian Tian que es un lugar sagrado donde en la dinastía Ming hacían ofrendas y agradecen al cielo por los frutos obtenidos. El edificio se encuentra en buen estado y en los jardines de alrededor claramente de nuevo los ciudadanos más mayores juegan, bailan, hacen volar un montón de barriletes.

Por afuera pude ver la Villa Olímpica, la Torre de Televisión que es un edificio moderno con dos grandes columnas, como una M gigante.

En uno de los hutongs más importante se encuentra la Torre del Tambor y de la Campana, estuvo bueno. En el pasado estos tambores sonaban para marcar las horas del día, y la gran campana gigante marcaba el horario de las 7 de la tarde. Allí arriba, digo así porque hay que subir muchos escalones empinados suelen hacer actuaciones de expertos tocando el tambor.

También fui al Museo de la Capital de Pekín, allí vi el arte chino a través de los años, no fue gran cosa pero interesante, sumó.

Y por último les cuento sobre el Templo de los Lamas. Es el templo budista tibetano más importante que existe fuera del Tíbet. Es increíble ver los edificios con techos dorados, y cerca del Buda, quemadores de inciensos donde los fieles van colocando varillas y el olor es penetrante. Hoy es un refugio espiritual.

Allí viajé con mis hijos que en ese entonces tenían 4 y 6 años. No es fácil viajar con niños pequeños pero es posible. En mi caso fue una oportunidad de viajar por ese país que después no se si la tendré. Tal vez ellos puedan hacerlo de grandes nuevamente.

Hasta el próximo encuentro!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

 

 

La Libertad

2018

La libertad. Palabra que viene a mi cabeza en estos días. A veces viene por partes, por vocales o como concepto entero. Viene como oleadas de esperanza, por momentos de vértigo, de futuro, de deseos profundos, de libertad de acción. Y yo aquí me encuentro, sentada en la mesa de living con mate en mano, escuchando música y con ganas de hilvanar palabras, empapándome con esta palabra que hoy me toca muy de cerca, que vengo deseando desde hace mucho tiempo. Lo que me pregunto una y otra vez es qué sería para mí llegar a vivir ese momento.

1995

Vengo entrenando bastante para la competencia, mi rutina se limita a ir a colegio hasta el mediodía, salir corriendo a tomar el colectivo que me lleva hasta la terminal de ómnibus de Córdoba. Allí voy almorzando mi vianda mientras espero el transfer que va a Villa Carlos Paz, son cuarenta minutos hasta llegar al club. Es un camino que conozco de memoria, que transito desde mis doce años cuando descubrí el windsurf mientras paseábamos por el Lago San Roque. Me encanta llegar al club, abrir mi locker, sacar el aparejo de vela y tabla, la botavara, la bolsa con los cabos, mi traje de neoprene, es todo un hábito que disfruto mucho. Siento que es mi lugar y espacio que me conecta conmigo. Con los cuatro elementos, donde Eolo en este caso es el protagonista.

Hay días que si no hay viento salgo a correr o a andar en bici alrededor del lago, voy concentrada, animada, tengo una meta clara, en unos meses participaré del mundial de windsurf en Brest, Francia. Cuando pasa la tarde regreso a la capital directo al gimnasio donde depende de lo que hice en el lago será la actividad que haré aquí. Me hace feliz. Mi rutina termina al regresar a casa a estudiar, hacer tareas para ir al colegio al día siguiente.

Este espacio que creé para mí es lo que yo siento como LIBERTAD. La libertad pura sin limitaciones es una utopía pero estar en el agua en el medio de ese lago, donde poco a poco voy conociendo su geografía, sus recovecos, sus olores, las casas, clubes u hoteles que lo rodean, las caras conocidas, con el viento en la cara, mi cabello dorado a merced de la brisa, la velocidad que tomo en la tabla, la adrenalina, las competencias hacen que me sienta despojada de tensiones, de preocupaciones, de los mandatos de mis padres, de la exigencia. Allí estoy entregada, desnuda, abierta a recibir lo que siento en ese momento, lo que la pachamama me entrega. Siempre dije que navegar, para mí, es una entrega orgásmica.

2018

Después de recordar lo que sentía cuando navegaba, actividad que extraño porque ahora de adulta siempre me pongo pretextos; la falta de tiempo, el clima, el exceso de peso, etc, siento que en algún momento de mi historia puse a un costado mis sueños, mis proyectos para acompañar los proyectos del grupos de ¨los otros¨. Y allí quedé yo, al margen,  sumida y sumisa, viviendo la vida de otra persona. Creo que es la antítesis de esta gran palabra que es la LIBERTAD.

Elegí pasar por un proceso de separación y  entre muchas cosas, esto,  significó para mi poder lograr un estado de libertad, de tomar rienda a mis deseos, a mis metas, aprender a tomar decisiones por mi misma, encontrarme conmigo misma, convivir con mi soledad y en mi caso lograr la tan ansiada independencia. Es un proceso doloroso y muy difícil que no recomiendo a nadie pero si se toma la decisión hay que poder transitarlo como uno pueda. Cuando creí que el mundo se acabaría salió una mujer dentro de mí  hasta ese momento desconocida, dispuesta a mudarse de país, irse y comenzar una nueva aventura. Esa misma que salía con sudestada cuando venía a Buenos Aires a entrenar, con el viento en contra, muerta de frío, con los dientes castañeteando, dispuesta a dar todo para ganar la regata, aún con miedos pero con esa vibración de felicidad, esa sensación del viento en la cara, de entrega.

Hoy me falta trabajar en esa sensación de entrega, de darme sin rodeos ni enredos. Comprendo a todas aquellas mujeres que decían que firmar un papel no era lo mismo que separarte. ¡Ese maldito papel, hasta ahora se qué tan importante es!.

Y me digo a mí misma -Esa independencia para qué , si nosotros dependemos de todo; del aire, del agua, de amigos que nos escuchan, del amor de mis hijos, del dinero, de tantas cosas….. entonces? En realidad SIENTO que no es independencia lo que quiero. Poder tomar esa palabra libertad como tal  y hacerme cargo de las consecuencias de lo que elija, es ser autónoma en realidad. Solo quiero tener la fortaleza para que lo que elija en el futuro para mis hijos y para mí sea con la conciencia tranquila, en paz, vivir desde el amor hacia mi persona así, con esa capacidad de disfrute, que lo que haga sea más espontáneo y no tan procesado.

LIBERTAD ES AHORA!.

Seychelles

2013

En Bakú los chicos estaban por terminar el año lectivo en Junio de 2013 y buscando playas para vacacionar nos encontramos con este grupo de islas llamada Seychelles. Comenzamos a buscar información de vuelos y hoteles. En el Océano Índico se encuentran estas islas. La isla principal y de mayor tamaño donde se encuentra el único aeropuerto se llama Mahé, Victoria es la capital y ciudad del archipiélago. Allí vive la mayoría de la población ya que el resto de las islas están ocupadas por  hoteles o bien son atolones de corales y están deshabitados.

Nos hablaron bien del lugar así que vía Doha, Qatar emprendimos un día de Julio el tan ansiado viaje de verano. El destino final era un lindo resort en la isla Silhouette. El plan familiar era descansar, tomar sol, disfrutar de la playa, del mar que tanto nos gusta y pasear. Nada de museos esta vez.

Sabíamos que el clima era tropical y ya había pasado la época de monzones. Recuerdo que al llegar y bajar del avión sentí que había mucha humedad además del miedo en el aterrizaje ya que la pista está pegada al mar. Fue muy fácil comunicarnos ya que los habitantes hablan fluidamente el inglés, el francés y el criollo idioma local. Nos esperaba una traffic que nos llevaría al puerto para tomar una barcaza para llegar a nuestra isla. Si se tiene bastante tiempo el transporte más barato es el autobús donde es posible llegar a muchos lugares, se paga al conductor y para visitar la ciudad es muy recomendable. En cuanto a taxis hay que pactar el precio de antemano con el chofer.

Lo que más me llamó la atención es la vegetación, no sé, tal vez porque venía desde un lugar más árido. Las flores, los colores, el verde, el olor, todo entraba por los cinco sentidos. Al llegar a la isla nos acomodamos en el hotel y yo me fui a meter al mar que tanto me gusta. No es un mar calmo, suele haber bastante oleaje. Lo lindo de la isla es que se la puede recorrer haciendo caminatas por diferentes senderos que llevan a distintas playas de características diferentes. En los paseos veíamos las tortugas gigantes, infinidad de animales que no sabría decir cómo se llaman, muchas ranas, pájaros muy coloridos, las palmeras gigantes no me las olvido más, así como los cocos de casi 22 kilos!. Se llaman coco de mer que fueron plantados en la época de la colonización francesa.

Qué les puedo decir de la comida. Deliciosos pescados y pulpo que combinan a la perfección con salsas de coco, chiles, jengibre y ajo que se sirven acompañados principalmente de arroz. Frutas tropicales como el coco, la papaya, el mango, ananá ó piña, la fruta de la pasión, guayaba, pomelos. Mucha mezcla de sabores y aromático.

Si quieren hacer shopping  el lugar es en la isla de Mahé. Más que nada tejidos, recuerdo que eran batik con mucho color, muchas especias fantásticas como la canela, vainilla, todo cocinan muy especiado, los curris y chiles. Claramente el coco de mer viene desde aceite, hasta lienzos de pintura y cosas para decorar. Yo me traje una bandeja de coco que la uso para poner la fruta.

Para los que nos gusta las actividades acuáticas es bárbaro para bucear entre los corales, deportes de vela, surf, canotaje etc.

Es un destino fabuloso. Una de las mejores playas de Seychelles es lejano a la capital pero sería un must go. Se llama Anse Lazio que queda en las isla de Praslin. Ahí el agua es turquesa, la arena blanca y las rocas son de granito, el follaje bien verde y exótico hacen de esta playa tranquila un paraíso. Y te volves loco sacando fotos de esos atardeceres.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Hotel Hilton Labriz Resort. Silhouette Island.

Morne Blanc, lleva dos horas de  caminata llegar. Excursión al parque Nacional. Buenísimo para ir con los chicos.

 

Hasta el próximo destino!

Marina