La comunicación en tiempos modernos I

Recuerdo hace diez años atrás cuando no tenía Facebook ni Whatsapp y vivía en otro país ,enviarle novedades a mi familia era un trabajo. A veces podíamos comunicarnos por Skype, vernos y escucharnos a la vez o llamar a larga distancia pero era muy costoso. Nos organizábamos y fijábamos un día equis en el calendario para la próxima comunicación.

Mucho antes de eso, cuando no tenía teléfono, recibir cartas era una gran emoción, y que llegue alguien de visita también. La espera del encuentro era y creo que sigue siéndolo muy valorada.

C O M U N I C A C I O N

Hermosa palabra de doce letras que tiene un gran significado para mí .Palabra clave en la definición de relaciones interpersonales; interacción recíproca entre dos o más personas donde el proceso comunicativo que está formado por sonidos, gestos o señas hacen que podamos dar un mensaje. Si el receptor puede interpretar exitosamente el mensaje podemos hablar de una comunicación exitosa.

Las relaciones interpersonales tienden a promover el bienestar social. Los psicólogos insisten en que la educación emocional es imprescindible para facilitar actitudes positivas en la vida, estimulan la empatía y favorecen a la hora de enfrentarse a fracasos, conflictos y frustraciones.

S I E M P R E   C O N E C T A D O S

Hoy en día tenemos acceso a nuevas tecnologías que permiten comunicarnos con mayor rapidez. Tenemos dispositivos que almacenan números de teléfono, información de mails, podemos escribirnos y vernos por muchos medios, hay un sinfín de aplicaciones para “encontrar lo que necesitamos”. Esto último me sigue haciendo ruido ya que a veces no necesitamos de una persona para obtener alguna respuesta, hacer un pedido de delivery, investigar cómo se prepara una torta, comprar ropa sin verla ni tocar la calidad entre otras cosas.

Yo ya no me acuerdo el teléfono de mi vecina, ni el de mi hermana.Si pierdo mi celular probablemente pierda algunos datos ya que no estoy muy segura si todo lo tengo en “la nube” o tengo que recurrir a enviar un mensaje para pedir un número de teléfono.

Tengo una caja con todas mis agendas, siempre fui la agenda con patas, son una mezcla de diario íntimo con las actividades de cada día y números de teléfono, direcciones de médicos, amigos, del sodero del barrio y hasta de la tía del fulano que vivía a la vuelta de mi casa.

Esa cosa del papel, es otro tema.Nos comunicamos “online”, casi  todo es “touch” , cambian las palabras, nos comunicamos con otras herramientas.

Mis hijos me preguntan cómo les hablaba a mis amigos en el “pasado”; se refieren a cuando yo tenía la edad de ellos. Yo les explico que iba hasta la casa de alguno de mis amigos, tocaba el timbre de la casa, me atendía alguien y me decía si mi amigo estaba o no. Sino estaba, le daban el mensaje y mi amigo luego me visitaba a mi casa. Solíamos juntarnos a conversar en el barrio a la tardecita después de hacer las tareas y allí interactuábamos.

Ese encuentro era esperado. Ya de más grande ansiaba que llegue el día viernes para salir con mi grupo, elegía toda la semana la ropa que me iba a poner por si estaba el chico que me gustaba y salíamos felices a pasar LA noche y vernos para bailar, hablar y divertirnos. Coquetear con alguien sigue siendo un arte un poco ya olvidado.

En las relaciones amorosas esto sigue vigente pero pareciera que para tener una cita solo hay que deslizar el dedo para la izquierda o para la derecha en nuestros teléfonos. Hay muchas aplicaciones para conocer gente porque ya “no salimos” para relacionarnos y ésta, es la nueva manera de conocer gente; compartiendo fotos, perfiles de sitios, usando internet.En estos aplicativos , los que participan buscan relacionarse, preguntar superficialmente o no,sobre el otro y cuando te toca, uno comienza presentándose:

-Hola soy Marina, tengo… soy…. quiero conocer … etc ,y pareciera que todos tienen el mismo “problema”; dificultad en conocer a una persona o solo la búsqueda para tener relaciones sexuales, otros ,se animan a tener una relación mas seria. Se ve el consumo compulsivo de la novedad. Yo lo comparo un poco sarcásticamente como un grupo de auto ayuda. Cuando uno asiste a este tipo de grupos se presenta y habla su problema o necesidad y expone su vida a alguien que no conoce aún y mediante expresiones, dialogo o emoticones se establece una comunicación que puede terminar ,o no ,en una relación interpersonal .

Y esa parte del coqueteo, de lo romántico, lo mítico del azar, el encuentro fortuito,  lo difícil que era a veces “levantarte a alguien” pasa a ser un acto rápido, de respuestas cortas, -si o -no. El diálogo se convierte en muchas caritas llamadas emoticones en la cual muchas veces no interpretamos lo que nos quieren decir y hay falta de comunicación.

La tecnología nos ha facilitado la vida y nos permite tener nuevas experiencias. Es una manera más de socializar, de conocer gente o hasta de encontrar el amor.

La manera tradicional de conocer gente sigue vigente pero sí cambia la herramienta para entablar relaciones interpersonales, de parejas, con nuestros hijos, con amigos.

Es mejor? Es peor? El tiempo vuela decía mi abuela. Hay que adaptarse al ritmo de los clicks, de lo moderno con los costos que implica. El nuevo hábito se está instalando, se consolida, cuantas más opciones de conocer gente y comunicarse por esa vía mejor.

El amor ciego y no calculado ahora es sustituido por la elección razonable e interesada.

Las relaciones se transforman.

Y vos que pensás?

Seguiré contándoles un poco más de esta linda palabra COMUNICACION en otra oportunidad.

Hasta pronto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Il Dolce far Niente

IL DOLCE FAR NIENTE”

Este término es usado en Italia y se refiere al placer o lo dulce de no hacer nada.

-Qué tema este, ” no hacer nada”!

Desde chicos siempre somos inculcados a trabajar, estudiar, tener pareja, tener hijos, comer con prisa para volver al trabajo, correr de un lado a otro o hacia el colectivo que se nos escapa.

Mi padre cuando me veía en el patio de la casa sentada mirando el horizonte solía decirme- Qué haces ahí sin hacer nada  Vení a ayudarme a cortar el pasto.

También creo que esta histeria es voluntaria. Elegimos decir sí a todo. Planeamos las semanas siguientes para que no quede el calendario vacío o huecos sin actividad.

Esto nos genera ansiedad. Pasamos horas con compromisos.

Yo se que no siempre depende de nosotros mismos. Hay responsabilidades que tenemos y que también elegimos. Mucha gente no se da permiso a brindarse ese placer de un tiempo para uno mismo, ya sea sentarse a tomar mate sentado en el pasto mirando  el lago  o haciendo un hobby o actividad porque lo ve como algo culposo tener un momento ocioso y relajado.

Only Time -Enya

Esas prisas que llevamos no nos hacen más felices ni nos hacen conseguir más cosas.

Tic Tac. Es hora de sacarnos un poco de estrés, de desconectar cada día un rato, de tumbarnos en el sofá a no hacer nada.Duerme un poco más, si vas al campo abraza a un árbol, disfruta a pleno de las vacaciones y que cada uno pueda encontrar ese rato y saborearlo como cuando uno come un rico postre.

Cada uno de nosotros es responsable de cuidarse; no vendrá otro a hacerlo por nosotros. Por eso disfrutemos del placer de “il dolce far niente”.

Mentiras

“Nadie tiene la memoria suficiente para mentir siempre con éxito”-

-Abraham Lincoln-

Hoy me pregunto cómo influye en nosotros el haber crecido alrededor de personas mentirosas.

Cuando se es niño atravesamos la vida de la mano de nuestros padres, de nuestros guías, de la persona referente. La observamos, la adoramos, copiamos sus modos e inconscientemente absorbemos mucho más de lo que a esa edad podemos darnos cuenta.

La mentira es algo muy arraigado en todos nosotros, quién no ha echo alguna “mentira piadosa”. Es una mentira al fin, tratando de encubrir algo que para nosotros no sería de gravedad. Pero siempre hay y habrá un motivo, ya sea no querer hacer daño al otro, querer obtener un placer a cambio, mentir para simular, mentir por mentir.

Mentir no le hace bien a nadie, creo que a veces  tiene que ver mucho la falta de comunicación , de no poder decirle al otro lo verdadero, lo real , el echo de no poder poner en palabras nuestros sentimientos.

En otros casos y peores, personas manipuladoras mienten con el objetivo de que los otros hagan lo que ellos quieren. De echo disfrutan de hacerlo y es así donde encuentran el placer.

Opino que otras veces se miente para mantener una imagen de alguien que queremos ser pero no somos o no tenemos .

La mentira tarde o temprano sale a la luz.

Ya, cuando vamos creciendo y nos vamos haciendo mas independientes vamos mirando a esos referentes que tuvimos de niños con otros ojos, más críticos o menos, pero ese “darse cuenta” que nos mienten genera un entorno negativo y tóxico.

El que miente no se conforma con ser una persona cualquiera si no que desea ser una personalidad de primera magnitud, de esas que los demás admiramos embelesados.

La realidad, pienso ,es que esa persona mentirosa logra solo recibir migajas y no puede llegar a sentir ni recibir sentimientos reales, las fantasías de ser y mostrar alguien que no es, repetidamente hacen que termine creyéndose ser ese “otro”.

El personaje suplanta al “yo”.

Esa compulsión a imaginar una vida, unos acontecimientos y una historia en base a causar una impresión de admiración hacia sus “espectadores” supongo que ya es un tema de trastorno de la personalidad.

El afán de caer bien produce el efecto contrario de que los demás se decepcionen, se sientan despreciados, hasta abandonados , y se disgusten generando una profunda desconfianza muy difícil de superar.

Esto genera un corte en la relación , depende de cada uno y el tamaño de dicha mentira .

Sostener LA mentira por tanto tiempo tiene un alto precio . Envolver a los  hijos en ese tipo de acción lleva a destrozar hasta la propia identidad.

El mentiroso se queda solo.

El mentiroso ….

Ay pobre de ti!.

Como dice Paulo Coelho…

“Nadie logra mentir. Nadie logra ocultar nada cuando mira directo a los ojos.”